Observar el cuello uterino: un indicador opcional del método natural de planificación familiar (MNPF)

¿Observar el orificio cervical o el moco cervical? ¿Cuál es la relación entre ambos? ¿Tengo que observar ambos signos corporales para la PFN o basta con uno de ellos? La observación del orificio cervical suscita dudas en muchas personas que practican la anticoncepción natural o que desean tener hijos.
Relación entre el moco cervical y el cuello uterino
Existe una estrecha relación entre el moco cervical y el cuello uterino. El moco cervical se produce en el cuello uterino. Por lo tanto, cuando lo ves, ya ha salido por el cuello uterino. Esto significa que el cuello uterino debe estar abierto.
Si te sientes insegura o incómoda al observar tu moco cervical, o si tienes muy poco, también puedes observar los cambios en el cuello uterino. Al principio, también puedes hacer ambas cosas a la vez.
Importante: Al inicio del ciclo, decide cuál de los dos signos corporales vas a utilizar para la evaluación. El otro signo no se tendrá en cuenta, aunque se complete más tarde.
¿Cómo palpo mi cuello uterino?
Para palpar tu cuello uterino, lo mejor es adoptar una postura ligeramente inclinada y doblar una pierna, por ejemplo, apoyándola en el borde de la bañera o de la cama. El movimiento es más o menos como si te estuvieras introduciendo un tampón. Allí podrás palpar el cuello uterino con uno o dos dedos, en la parte posterior superior. Es liso y sobresale.
Tres criterios para observar el cuello uterino
La posición
Si haces movimientos circulares con el dedo, podrás notar si está alto o bajo. En este caso, «alto» significa que no puedes rodearlo bien con el dedo. Si está bajo, es posible que puedas rodearlo completamente con el dedo.
La abertura
Intenta también localizar la abertura y averiguar si el cuello uterino está abierto o cerrado. La abertura tiene forma de hoyuelo.
Si ya has dado a luz a un hijo por vía vaginal, es posible que tu cuello uterino tenga más bien forma de hendidura y que nunca esté completamente cerrado.
La textura
En cuanto a la textura del cuello uterino, distinguimos entre blando y duro. Un cuello uterino blando tiene el tacto similar al de los labios. Un cuello uterino duro, en cambio, se parece al cartílago de la nariz o al lóbulo de la oreja.
Consejo: Lo mejor es que empieces a observarlo justo al inicio del ciclo. Así podrás interpretar mejor los cambios. Palpa tu cuello uterino una vez al día, a ser posible siempre en la misma posición y con el mismo dedo.
¿Cómo cambia el cuello uterino a lo largo del ciclo?
Al inicio del ciclo —tras la menstruación—, el cuello uterino está cerrado, duro y se adentra profundamente en la vagina. Puedes recorrer con el dedo el contorno del cuello uterino.
Cuanto más estrógenos actúan sobre tu cuerpo y cuanto más se acerca la ovulación, más blando se vuelve el cuello uterino. Se abre ligeramente y se eleva, de modo que a veces ni siquiera puedes alcanzarlo.
Este estado —elevado, blando y muy abierto— es un indicio de que te encuentras en tu periodo de máxima fertilidad.
¿Aún tienes dudas? Estaré encantada de ayudarte a comprender mejor las señales de tu cuerpo.
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